La Ensalada de Farro: un plato único
Frescura y sabor en tu mesa
Siempre me ha gustado tener en la nevera algo ligero y sabroso, que me saque de un apuro cuando el hambre aprieta o simplemente quiero cenar algo reconfortante sin complicaciones. Esta ensalada de farro es justo eso. Es una de esas recetas que, una vez la pruebas, se queda en tu repertorio para siempre, porque combina tan bien la frescura de las verduras con la textura peculiar del farro. Para mí, es como un abrazo en forma de plato, sencillo pero lleno de vida.
Lo que más me encanta es cómo cada bocado te ofrece algo diferente: el dulzor de la calabaza, el toque salado del queso, el crujiente de los frutos secos… No es la típica ensalada aburrida, ¿sabes? Es una experiencia. Y lo mejor es que se prepara con ingredientes que normalmente tenemos por casa o que son fáciles de encontrar, sin tener que ir a buscar cosas raras al supermercado. Al final, es un plato que te alegra el día.
Ideal para cualquier ocasión
Ya sea que necesites una comida rápida entre semana, un plato para llevarte al trabajo o una guarnición resultona para una cena con amigos, esta ensalada de farro es una apuesta segura. Es versátil y siempre queda bien. A veces la preparo el domingo por la tarde y la dejo en un tupper grande en la nevera, así tengo comidas para un par de días. Me soluciona la vida un montón.
Incluso para un día de picnic, cuando el buen tiempo nos anima a salir al campo o a la playa, esta ensalada aguanta perfectamente. No necesita que la comas caliente ni recién hecha, de hecho, a mí me gusta casi más si ha reposado un rato y todos los sabores se han asentado. Es una de esas comidas comodín que te hacen sentir que tienes el control en la cocina, sin estrés ni prisas. Es muy de andar por casa.
¿Qué necesitas para esta Ensalada?
Lista completa de ingredientes
Para esta ensalada de farro tan especial, verás que usamos cosas de lo más común. Intenta elegir siempre los productos más frescos que encuentres en tu mercado de confianza; la diferencia en el sabor final es enorme.
- 150 gramos de farro perlado
- 300 gramos de calabaza, sin piel ni semillas, cortada en dados pequeños
- 1 cebolla roja pequeña, cortada en juliana fina
- 100 gramos de queso feta, desmenuzado
- 50 gramos de nueces o anacardos, ligeramente tostados y picados
- Un puñado de hojas de espinacas frescas o rúcula
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para asar la calabaza)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Para el aliño:
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre de Jerez o de manzana
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- Media cucharadita de miel o sirope de arce (opcional, para equilibrar)
- Sal y pimienta al gusto
A mí me gusta usar el queso feta porque le da un punto salado y cremoso que contrasta de maravilla con la calabaza dulce, pero si tienes otro queso de cabra o incluso un poco de parmesano, también queda estupendo. La idea es que te sientas a gusto con lo que usas.
Utensilios básicos de cocina
No te preocupes, no hace falta tener una cocina de chef para preparar esta maravilla. Con lo que tienes por casa, es más que suficiente.
- Una olla mediana para cocer el farro
- Una bandeja de horno
- Un bol grande para mezclar la ensalada
- Un bol pequeño para el aliño
- Cuchillo y tabla de cortar
Recuerdo una vez que mi horno se estropeó justo cuando iba a asar la calabaza. Menos mal que se me ocurrió probar a hacerla en la sartén a fuego medio, tapada, y aunque no quedó tan doradita, se cocinó de maravilla. ¡Siempre hay soluciones en la cocina!
Preparación sencilla de la Ensalada de Farro
Cómo asar la calabaza perfecta
Empezamos con la calabaza, que es la estrella dulce de este plato. Precalienta el horno a unos 200 grados. Corta la calabaza en daditos, no muy grandes para que se cocinen de forma uniforme. Colócalos en una bandeja de horno, rocía con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. Remueve bien para que todos los trozos se impregnen.
Hornea durante unos 20-25 minutos, o hasta que la calabaza esté tierna y ligeramente dorada por los bordes. A mí me gusta que quede un poquito caramelizada, con un toque casi quemadito en algunas partes, porque le da mucho más sabor. Mientras se asa la calabaza, puedes ir adelantando el farro.
Mezcla y aliña tu ensalada
Mientras la calabaza se enfría un poco y el farro está listo, vamos a preparar el resto. En un bol grande, pon el farro cocido y escurrido. Añade la calabaza asada, la cebolla roja en juliana, las espinacas o rúcula y el queso feta desmenuzado. En un bol pequeño, mezcla los ingredientes del aliño: el aceite de oliva, el vinagre, la mostaza y la miel si decides usarla. Bate bien hasta que emulsione y tenga una textura homogénea.
Vierte el aliño sobre la ensalada y mezcla con cuidado para que todos los ingredientes se impregnen bien. Es importante probar el punto de sal y pimienta y ajustarlo si es necesario. A veces, si le falta un poco de gracia, un chorrito extra de vinagre o un pellizco de sal gorda obran milagros. Por último, incorpora las nueces o anacardos tostados. ¡Verás qué aroma y qué color tiene tu plato! Puedes echar un vistazo a otras ideas para ensaladas con vegetales de temporada en DailyRecetas, como estas recetas de tortitas de verduras, que también son fantásticas.
Tiempo total para tu deliciosa Ensalada
Minutos de preparación activa
No te dejes engañar por la lista de ingredientes, esta ensalada es más rápida de lo que parece. Desde que empiezas a picar la calabaza hasta que lo tienes todo mezclado, no tardarás más de 15-20 minutos de trabajo real. Es el tipo de receta que puedes hacer mientras escuchas tu podcast favorito o pones la lavadora. Al principio, cuando no le había cogido el truco, quizás tardaba unos 30 minutos, pero ahora es coser y cantar.
El tiempo de cocción esencial
El farro suele cocerse en unos 20-25 minutos, similar a la pasta. La calabaza en el horno, como te decía antes, otros 20-25 minutos. Así que, en total, desde que enciendes el horno hasta que tienes la ensalada lista para reposar, calcula unos 40-50 minutos. Es un tiempo muy razonable para un plato tan completo y nutritivo. Siempre hay algo que hacer en la cocina, pero este plato te permite estar haciendo otras cosas.
Variaciones de la Ensalada de Farro
Sustituye verduras según temporada
Lo bueno de esta receta de ensalada de farro es que es muy agradecida con los cambios. Si no es temporada de calabaza, puedes probar con boniato, pimientos asados, brócoli al vapor o incluso champiñones salteados. En verano, unos tomates cherry y pepino le dan un toque súper refrescante. La clave es usar lo que tengas a mano y lo que te apetezca en ese momento. Es lo bonito de cocinar, la libertad de experimentar.
Añade hierbas para más sabor
Unas hojas frescas de perejil picado, cilantro o incluso menta le darán un toque extra de frescura. El eneldo, por ejemplo, combina muy bien con el queso feta. No tengas miedo de añadir hierbas frescas justo antes de servir. A mí, en particular, me encanta el contraste que le da el perejil fresco. Una vez se me olvidaron y el plato, aunque bueno, no tenía ese punto vibrante que tanto me gusta.
Opciones de granos alternativos
Si no encuentras farro o simplemente te apetece probar otra cosa, puedes usar quinoa, cuscús, bulgur o incluso arroz integral. Cada grano le dará una textura y un matiz diferente a la ensalada de farro, pero el resultado siempre será un plato saludable y nutritivo. Te animo a probar la avena para otras recetas, por ejemplo, puedes ver cómo la usamos en esta receta de avena saludable.
Cómo servir esta Ensalada de Farro
Tibia o fría: tú decides
Esta comida fresca es una maravilla porque se puede disfrutar de las dos maneras. Recién hecha, con la calabaza aún templada, es muy reconfortante. Pero también, como te decía, al día siguiente, fría de la nevera, es ideal para una comida rápida o para llevar. A mí me gusta que repose un poco para que los sabores se mezclen bien, pero eso ya es a gusto de cada uno. Siempre tengo un recipiente en mi Pinterest, donde colecciono ideas como esta para inspirarme: DailyRecetas en Pinterest.
Guarnición o plato principal
Esta ensalada de farro es tan completa que puede ser un plato principal perfectamente. Con sus cereales, sus verduras y su queso, ya tienes una comida equilibrada. Pero si tienes invitados o quieres algo más contundente, puede acompañar muy bien a un trozo de pescado a la plancha o a unas pechugas de pollo. En casa, muchas veces es nuestra cena ligera después de un día ajetreado.
Propiedades y beneficios del farro
Un grano ancestral muy nutritivo
El farro es un cereal antiguo que ha vuelto con fuerza a nuestras cocinas, y con razón. Es una fuente estupenda de fibra, lo que es genial para la digestión y para mantenernos saciados por más tiempo. Además, contiene proteínas vegetales, vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio y el hierro. Es uno de esos ingredientes que te hacen sentir bien por dentro y por fuera. Un auténtico tesoro de la naturaleza.
Cuando lo descubrí, pensé que sería complicado de cocinar, pero es igual de fácil que el arroz. Me sorprendió lo versátil que es y lo bien que se adapta a diferentes sabores. Es un claro ejemplo de cómo la sencillez puede ser a la vez deliciosa y increíblemente buena para ti.
Energía duradera para tu día
Gracias a sus carbohidratos complejos, el farro nos aporta una energía que se libera poco a poco, sin esos picos y bajadas que nos dejan agotados a media tarde. Es ideal si tienes un día largo por delante o si necesitas un plus de vitalidad para tus actividades. Es una opción muy inteligente para incluir en tu dieta habitual y sentirte con más ganas de todo. Desde que lo incorporé a mi cocina, noto la diferencia en cómo llego al final del día.
Datos nutricionales aproximados de tu plato
Importancia de los ingredientes frescos
Cuando cocinamos en casa, tenemos la ventaja de saber exactamente qué ingredientes usamos. Elegir productos frescos y de temporada no solo mejora el sabor de nuestra ensalada de farro, sino que también nos asegura que estamos aprovechando al máximo sus nutrientes. Es una forma de cuidar de nosotros y de los nuestros, prestando atención a lo que ponemos en el plato. A mí me gusta mucho ir al mercado y elegir las verduras yo misma; tiene su encanto.
Valores pueden variar ligeramente
Los datos nutricionales que te doy son solo una estimación, ya que pueden variar un poco según la cantidad exacta de cada ingrediente que uses, el tipo de farro o el queso. Pero para que te hagas una idea, esta ensalada es una buena fuente de fibra, proteínas, y grasas saludables gracias al aceite de oliva y las nueces. Es una opción muy completa y equilibrada para cualquier comida. Cada vez que la preparo, recuerdo por qué cocinar me calma tanto.





