¡Hola, familia de DailyRecetas! Hoy vengo con una sonrisa de oreja a oreja porque vamos a preparar algo que siempre me saca un “¡mmm!” de esos profundos, ¿sabéis? El aroma que inunda la cocina es pura felicidad, y la verdad es que este lomo de cerdo en naranja es una de esas recetas que te alegran el día solo con pensar en ella. Es una explosión de sabor fresco y reconfortante que me recuerda a los días soleados de primavera.
Recuerdo la primera vez que lo hice, fue un experimento para una cena improvisada con amigos, ¡y vaya si triunfé! No esperaban que un plato tan sencillo pudiera ser tan espectacular. Es que tiene esa magia de los sabores que se complementan a la perfección: el dulzor de la naranja, el toque aromático del romero… Es como un abrazo cálido que te envuelve, ¿verdad?
Descubre el Lomo de Cerdo en Naranja
Un plato fácil para sorprender
A veces pensamos que para impresionar en la cocina necesitamos horas y una lista de ingredientes interminable, ¡pero nada de eso! Este lomo de cerdo en naranja es la prueba viviente de que con unos pocos elementos y un poquito de cariño, podemos crear un plato de diez. Es perfecto para cuando tienes invitados y quieres deslumbrarlos sin estresarte, o simplemente para darte un capricho entre semana. Yo, al principio, tardaba casi una hora en que me quedara perfecto, pero ahora, mientras escucho mi lista de música favorita, lo tengo listo para hornear en unos 35 minutos.
Me encanta esa sensación de libertad que te da una receta que fluye, sin complicaciones. Es un plato que, aunque parezca sofisticado, se prepara con una facilidad pasmosa. Y lo mejor de todo es la cara de satisfacción de quien lo prueba. Esa es la verdadera recompensa para mí, ver cómo disfrutan de cada bocado.
Sabor fresco con toques de romero
El lomo de cerdo se lleva de maravilla con la naranja, es una combinación clásica que nunca falla. La acidez y el dulzor de los cítricos penetran en la carne, dejándola súper jugosa y con un aroma que te transporta. Y si a eso le sumamos el romero fresco… ¡ay, el romero! Es ese compañero aromático que eleva el plato a otra dimensión. Me fascina cómo su fragancia silvestre se mezcla con el dulzor de la naranja, creando un baile de sabores en el paladar. Siempre digo que las hierbas frescas son la joya de la corona en cualquier receta.
Es una sinfonía de sabores que te hace salivar desde el primer momento. La frescura de la naranja no solo ablanda la carne, sino que también le aporta un brillo especial. Y el romero, ese toque campestre que a mí tanto me gusta, le da un carácter inconfundible. Es un plato vibrante, lleno de vida, que invita a disfrutar de cada cucharada.
Ingredientes Esenciales para este Lomo Cerdo
Para que este lomo de cerdo en naranja te quede de rechupete, no necesitas grandes excentricidades. Los protagonistas son pocos, pero ¡qué bien elegidos! Como siempre digo, la calidad del producto es la clave para que la magia suceda en la cocina. Me encanta ir al mercado y elegir cada naranja, cada ramita de romero, con esa ilusión de saber el festín que estoy preparando.
La carne: elegir buen lomo
Aquí no hay atajos, chicas. Un buen lomo de cerdo es fundamental. Buscad una pieza de carne fresca, con un color rosado bonito y sin demasiada grasa, aunque un poco siempre ayuda a que quede jugoso. Hablad con vuestro carnicero de confianza; a mí me encanta que me cuenten de dónde viene la carne y que me recomienden la mejor pieza para asar. Una vez, me equivoqué y compré un lomo demasiado fino, y claro, se me secó un poco en el horno. Desde entonces, busco uno con buen grosor.
Un lomo de calidad es la base de todo. No es necesario que sea una pieza enorme, lo importante es que tenga buen aspecto y que sepas que ha sido bien tratada. Si es un lomo ibérico, ¡ya ni te cuento! Pero con un buen lomo de cerdo blanco también queda espectacular. Es ese ingrediente que, si lo cuidas, te devuelve con creces en sabor y textura.
Los cítricos y las hierbas
Las naranjas son el corazón de esta receta, así que elegid las más jugosas y con la piel más brillante. Necesitaremos tanto el zumo como la ralladura, que es donde reside gran parte de ese aroma cítrico tan especial. Y no os olvidéis del romero fresco, por favor. Unas ramitas frescas marcan una diferencia abismal frente al seco. A mí me encanta ir al jardín y cortar unas cuantas ramas, ¡es un placer!
Los cítricos le aportan ese toque de frescura y acidez que equilibra la carne, y el romero, con su aroma a pinar, le da un contraste precioso. También me gusta tener a mano un limón, por si necesito un puntito más de acidez en la salsa al final. Esos pequeños detalles marcan la diferencia y hacen que cada bocado sea una experiencia.
Otros elementos básicos
Para redondear los sabores, usaremos aceite de oliva virgen extra, por supuesto. Un buen chorro no solo ayuda a sellar la carne, sino que también le aporta ese sabor tan nuestro. Sal y pimienta recién molida son imprescindibles para sazonar bien el lomo. Y un diente de ajo, o dos, machacados o laminados, que le darán un toque extra de aroma. A veces, si tengo un poco de cebolla morada por la nevera, la corto en juliana y la añado también, ¡le da un dulzor fantástico!
Estos son los pilares, los ingredientes que hacen que esta receta sea tan deliciosa y fácil de recordar. No subestiméis el poder de una pizca de sal o el aroma del ajo dorado en el aceite. Son esos pequeños gestos los que construyen el sabor, paso a paso, hasta lograr un plato redondo.
Preparación del Lomo de Cerdo Paso a Paso
¡Aquí empieza la acción! Esta parte es la que más me gusta, porque es donde los olores empiezan a mezclarse y la cocina se llena de vida. No hay que tener prisa, pero tampoco hay que complicarse la vida. Es como un baile, cada paso en su momento y con su ritmo. ¡Veréis qué fácil es!
Sazonado previo del lomo
Lo primero es darle cariño a nuestro lomo de cerdo. Lo secamos bien con papel de cocina, esto es importante para que luego se dore bien. Después, lo untamos generosamente con aceite de oliva, y aquí viene lo divertido: lo sazonamos con sal y pimienta negra recién molida por todas partes. No tengáis miedo, la carne necesita su sal. Yo le añado también la ralladura de una naranja y unas hojitas de romero picadas finas. Frotar bien para que todos esos aromas se impregnen.
Este paso es crucial para que la carne coja sabor desde el principio. Es como darle un buen masaje, asegurándonos de que cada rincón del lomo esté perfumado y listo para absorber todos los jugos. A veces, si tengo tiempo, lo dejo reposar media hora a temperatura ambiente para que los sabores se asienten un poco más antes de cocinarlo. Hace la diferencia, creedme.
Sellado inicial perfecto
Ahora viene uno de mis momentos favoritos: el sellado. Ponemos una sartén grande a fuego fuerte con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté bien caliente (¡ojo con el humo!), ponemos el lomo y lo doramos por todos sus lados hasta que tenga una costra bonita y dorada. Esto sella los jugos dentro y le da una textura exterior deliciosa. Hay que ser valientes y no moverlo mucho hasta que esté bien dorado por cada lado. ¡Ese sonido de la carne chisporroteando es música para mis oídos!
No os preocupéis si la carne se pega un poco al principio, con un buen sellado se despegará sola. Este paso es fundamental para que el lomo quede jugoso por dentro y crujiente por fuera. Es como crear una armadura de sabor. Una vez sellado, lo retiramos de la sartén y lo reservamos en una bandeja que pueda ir al horno.
Cómo Sellar y Hornear el Lomo de Cerdo
Una vez que el lomo tiene ese color dorado precioso, es hora de meterlo en su nueva casa: el horno. Ahí es donde la magia de los sabores se cocina a fuego lento, creando una armonía perfecta entre la carne y la naranja. Es una etapa de espera, pero una espera que merece la pena, os lo aseguro.
Horno a la temperatura ideal
Mientras estábamos sellando el lomo, ya deberíamos haber precalentado el horno a unos 180-190 grados Celsius. Esta temperatura es ideal para que la carne se cocine de forma uniforme sin que se seque. Es importante que el horno esté bien caliente cuando introduzcamos el lomo para que el choque de temperatura ayude a que los jugos se mantengan dentro. Siempre me aseguro de que el horno esté a punto antes de meter la carne, no hay nada peor que un horno frío.
Un truquito que aprendí es que cada horno es un mundo, así que es bueno conocer el vuestro. Si notáis que el vuestro calienta mucho, quizás bajadle un pelín la temperatura. Lo importante es que el calor sea constante y envolvente para que el lomo se cocine a la perfección.
Tiempo de cocción recomendado
El tiempo en el horno dependerá del tamaño y grosor de vuestro lomo, pero como regla general, para una pieza de unos 800 gramos a 1 kilo, yo lo horneo durante unos 25-35 minutos. Pasada la primera mitad, lo volteo para que se dore por igual. Cada horno es un mundo, ya lo sabéis, así que es bueno ir echándole un ojo. Una vez se me pasó el lomo y casi lo tiro, pero Miguel, mi marido, le dio un toque de limón a la salsa y fue un éxito inesperado. Desde entonces, soy más precavida.
No hay que obsesionarse con el reloj, la clave es la paciencia y la observación. Si veis que se dora demasiado rápido, podéis cubrirlo con un poco de papel de aluminio. Lo importante es que la carne quede tierna y jugosa, no seca. Este es el punto crítico para que nuestro lomo de cerdo en naranja sea todo un acierto.
Temperatura interna segura
Para aseguraros de que el lomo está perfectamente cocido y seguro para comer, lo ideal es usar un termómetro de carne. La temperatura interna debe alcanzar al menos los 63 grados Celsius. Si no tenéis termómetro, podéis pinchar la parte más gruesa con un cuchillo: si los jugos salen claros, está listo. Si salen rosados, necesita un poco más de tiempo. ¡Es mi truco infalible para no fallar!
Un termómetro de cocina es una inversión que merece la pena, os lo aseguro. Te quita el estrés de adivinar si la carne está en su punto. Así, siempre conseguiréis un lomo jugoso y perfectamente cocido, sin preocuparos de pasarlo o dejarlo crudo. Es una herramienta sencilla que marca una gran diferencia en la cocina casera.
Creación de la Exquisita Salsa de Naranja
Mientras el lomo de cerdo está en el horno, tenemos tiempo para preparar la estrella de este plato: la salsa de naranja. Es lo que realmente va a hacer que este plato brille. Esa combinación de jugos y aromas que se reduce lentamente, creando una capa brillante y deliciosa sobre la carne, ¡es puro arte culinario!
Combinando jugos y aromáticos
Para la salsa, volvemos a la sartén donde sellamos el lomo (¡no lavéis ese fondo, está lleno de sabor!). Añadimos el zumo de las naranjas que hemos rallado antes, un buen chorro de vino blanco (o caldo de pollo si no queréis alcohol), un poco de miel o azúcar moreno para equilibrar la acidez, y las ramitas de romero fresco que nos quedaban. Dejamos que todo hierva a fuego suave, removiendo de vez en cuando, para que los sabores se fusionen y la salsa empiece a espesar.
Este es el momento de probar y ajustar. A mí me gusta que tenga un punto dulce pero sin empalagar, y que la acidez de la naranja siga presente. Si os gusta el toque ácido, probad con un chorrito de vinagre de Jerez al final; a mí me salvó una vez una cena que me había quedado un poco sosa. Es un juego de equilibrio que hace que la salsa sea irresistible.
Vertiendo la salsa sobre el lomo
Cuando el lomo esté casi listo, lo sacamos del horno y lo regamos generosamente con esta salsa maravillosa. Volvemos a meterlo en el horno unos 5-10 minutos más, para que la salsa se caramelice un poco sobre la carne y todos los sabores se integren a la perfección. Veréis cómo el lomo coge un brillo espectacular. ¡Es una visión que te alegra el día!
Este paso final no es solo estético, es crucial para que la carne absorba bien los aromas y sabores de la salsa. Es como un baño de gloria para nuestro lomo. Aseguraos de que la salsa cubre bien toda la superficie para que cada bocado sea una explosión de sabor. Y la parte que queda en la bandeja, ¡no la tiréis! Es oro puro para salsear al servir.
Consejos para un Lomo de Cerdo Jugoso
Nadie quiere un lomo seco, ¿verdad? Para que vuestro lomo de cerdo en naranja sea la envidia de todos, hay un par de truquitos que yo he aprendido a base de cocinar, y que me gustaría compartir con vosotros. Son esos pequeños detalles que marcan la diferencia entre un plato bueno y uno extraordinario.
La importancia del reposo
Este es, quizás, el consejo más importante para cualquier carne asada. Una vez que sacamos el lomo del horno, no lo cortéis inmediatamente, ¡por favor! Cubridlo con papel de aluminio y dejadlo reposar unos 10-15 minutos. Esto permite que los jugos de la carne, que con el calor se han concentrado en el centro, se redistribuyan por toda la pieza. Si lo cortáis antes, todos esos jugos se escaparán y la carne quedará más seca. ¡Es un paso que no cuesta nada y lo cambia todo!
A mí me costó un tiempo entender esto, y al principio era muy impaciente. Pero una vez que vi la diferencia, no hay vuelta atrás. Es como darle un respiro a la carne después de su cocción, y ella te lo agradece con una jugosidad que no te esperas. Mientras reposa, podéis ir terminando de preparar las guarniciones o la mesa, ¡así optimizamos el tiempo!
Usar siempre termómetro carne
Ya os lo he dicho antes, pero insisto: un termómetro de carne es vuestro mejor amigo en la cocina. No solo os asegura que el lomo está cocido a la perfección (63ºC), sino que evita que lo cocinéis de más y se seque. Es la herramienta definitiva para conseguir siempre una carne jugosa y en su punto. No hay que ser un chef profesional para usarlo, es súper sencillo y te da mucha confianza al cocinar.
Para mí, es uno de los mejores consejos de cocina que puedo dar. Me ha salvado de más de una situación de “no sé si está hecho” y me ha permitido disfrutar de carnes perfectamente cocinadas. Es una pequeña inversión que os dará grandes alegrías en la cocina.
Sugerencias para Acompañar tu Lomo Cerdo
Un plato tan rico como el lomo de cerdo en naranja se merece unos acompañamientos a la altura. A mí me gusta jugar con texturas y sabores que complementen la frescura de la naranja y el romero. Aquí os dejo algunas ideas que me encantan y que seguro os harán la boca agua.
Guarniciones clásicas ideales
Para un acompañamiento clásico y delicioso, unas patatas panaderas son una opción infalible. Cortadas en rodajas finas y asadas en el mismo jugo que ha soltado el lomo, ¡quedan espectaculares! También me encantan las patatas asadas con hierbas aromáticas, como tomillo o romero, y un chorrito de aceite de oliva. Si preferís algo más sencillo, un buen puré de patata cremoso también le va de maravilla, porque absorbe la salsa de naranja que da gusto.
Otro clásico que nunca falla son unas verduras al vapor, como brócoli o judías verdes, ligeramente salteadas con un poco de ajo y aceite de oliva. Aportan un toque de color y frescura que equilibra el plato. Y si queréis algo un poco más elaborado, unas manzanas asadas con un toque de canela y mantequilla le dan un contrapunto dulce y delicioso.
Opciones más ligeras y frescas
Si buscáis algo más ligero, una buena ensalada verde con un aliño sencillo de vinagreta de mostaza y miel es perfecta. La acidez de la vinagreta realza los sabores del lomo. También podéis optar por unas judías verdes al vapor con almendras tostadas, que le dan un toque crujiente muy agradable. A veces, unas zanahorias glaseadas con un poco de zumo de naranja le dan un toque extra de dulzor y color.
Otra opción que me encanta es un cuscús con pasas y piñones, que le aporta un toque exótico y ligero a la vez. O incluso unas verduras asadas variadas, como calabacín, pimiento y berenjena, simplemente aderezadas con sal, pimienta y hierbas provenzales. Y para los amantes del pan, unos panecillos caseros para mojar en la salsa son una delicia.
Variaciones Creativas para el Lomo de Cerdo
Lo bonito de la cocina es que siempre podemos jugar y adaptar las recetas a nuestro gusto o a lo que tengamos por casa. Este lomo de cerdo en naranja es una base fantástica para experimentar y darle vuestro toque personal. ¡A mí me encanta improvisar y ver qué sale!
Cambiando las hierbas aromáticas
Aunque el romero es mi favorito para este plato, no tengáis miedo a experimentar con otras hierbas. El tomillo fresco le da un toque más delicado, mientras que la salvia le aporta un aroma más intenso y terroso, que combina muy bien con el cerdo. Incluso podéis probar con una mezcla de hierbas provenzales. A veces, un poco de orégano fresco también le da un giro interesante. La clave es probar y descubrir qué combinación os gusta más.
Cada hierba tiene su personalidad y puede transformar el plato. Es como cambiar de vestuario, pero para la comida. Me gusta que mis recetas tengan esa flexibilidad para que cada uno pueda poner su propia impronta. Recordad que cocinar es también un acto de creatividad.
Añadiendo verduras al horneado
Para hacer un plato único y más completo, podéis añadir verduras a la bandeja del horno junto al lomo. Unas cebollitas pequeñas enteras, zanahorias cortadas en trozos grandes, patatas baby o incluso unos trozos de boniato absorben los jugos del lomo y la salsa de naranja, quedando tiernas y llenas de sabor. Es una forma estupenda de aprovechar el mismo calor del horno y tener la guarnición lista a la vez.
Las verduras asadas así tienen un sabor inigualable. Se caramelizan ligeramente y se empapan de todos los aromas del lomo y la naranja. Es una solución práctica y deliciosa, que además añade mucho color y nutrientes al plato. Una vez, incluso añadí unos gajos de pera, ¡y la combinación fue sorprendente!
Usando otros cítricos disponibles
Si no tenéis naranjas, o simplemente queréis probar algo diferente, este lomo de cerdo también queda espectacular con otros cítricos. Podéis usar mandarinas para un sabor más dulce y suave, o limones para un toque más ácido y potente. Incluso una mezcla de naranja y limón, o naranja y lima, puede ser muy interesante. ¡Dejad volar vuestra imaginación!
He probado a hacerlo con pomelo rosado y el resultado es muy refrescante, con un ligero amargor que me encantó. Los cítricos son tan versátiles que es una pena limitarse a uno solo. Cada uno le da una personalidad distinta al plato, así que os animo a experimentar y a encontrar vuestra combinación preferida. Y si queréis más inspiración, siempre podéis echar un vistazo a mi tablero de Pinterest.
Tiempos de Preparación y Cocción Total
Planifica tu receta fácilmente
Una de las cosas que más me gustan de este lomo de cerdo en naranja es que es relativamente rápido de preparar y el tiempo de cocción en el horno es bastante manejable, lo que lo hace perfecto para una comida especial o un día entre semana. Así que, ¡a planificar con alegría!
- Tiempo de preparación activa: 20 minutos (aquí es donde sazonamos, sellamos y preparamos la salsa).
- Tiempo de cocción en horno: 30-40 minutos (dependiendo del grosor del lomo y vuestro horno).
- Tiempo de reposo: 10-15 minutos (¡fundamental para la jugosidad!).
- Tiempo total estimado: 60-75 minutos.
Como veis, en poco más de una hora, podéis tener un plato espectacular en la mesa. Es una de esas recetas que te permite disfrutar del proceso sin agobios y que siempre te deja con una sonrisa. ¡Espero que os animéis a prepararla y que la disfrutéis tanto como yo cada vez que la cocino!





