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Pastel de Arándano y Naranja

Martina Ávila

¡Hola a todos! Hoy os traigo una de esas recetas que siempre me saca una sonrisa, y que en casa ya se ha convertido en un clásico para cualquier tarde de domingo o una celebración sencilla. Este Pastel de Arándano y Naranja es una maravilla, con ese toque cítrico que lo hace irresistible y una textura que se deshace en la boca. Es un postre que evoca la calidez de un hogar y los buenos momentos alrededor de la mesa, ¿a que apetece solo con pensarlo?

Me acuerdo de la primera vez que intenté hacer un pastel de naranja con arándanos. Era verano, y tenía una cesta de arándanos frescos que no sabía qué hacer con ellos. Quería algo diferente a las galletas de arándanos que suelo preparar. Se me ocurrió añadirles naranja, y el resultado fue una sorpresa deliciosa. Desde entonces, ha pasado a ser uno de mis dulces preferidos y el de mi familia. Es sencillo, pero con una personalidad muy marcada, ideal para cualquier momento.

Descubre el irresistible Pastel de Arándano y Naranja

Un postre clásico con toque cítrico

Este pastel no es solo una receta, es una excusa perfecta para encender el horno y llenar la casa de un aroma increíble. La mezcla de los arándanos, que estallan con su acidez en cada bocado, y el dulzor refrescante de la naranja, lo convierte en una experiencia única. Es un equilibrio perfecto, ni muy dulce ni demasiado ácido, justo en su punto. Además, esa esponjosidad de la masa lo hace ideal para cualquier paladar, desde los más pequeños hasta los abuelos.

A mí me encanta la versatilidad que tiene. Lo mismo te vale para un desayuno especial con un buen café o té, que para una merienda con amigos. Es de esos postres que te recuerdan a los sabores de siempre, pero con un giro que lo moderniza y lo hace especial. Si eres de los que disfrutan de un buen bizcocho casero, este pastel de arándano con el toque de naranja te va a robar el corazón, te lo aseguro.

Por qué amar este Pastel de Arándano

Cada vez que lo preparo, recuerdo por qué cocinar me calma tanto. Hay algo mágico en ver cómo unos pocos ingredientes se transforman en algo tan reconfortante. Este pastel de arándano y naranja tiene esa capacidad de alegrar el día. Además, es una receta que, con práctica, la sacas en un pispás. Al principio tardaba casi una hora en la cocina, pero ahora, mientras suena mi lista de música favorita, lo tengo listo para hornear en unos 35 minutos.

Es un postre que siempre sorprende. Mucha gente me pregunta qué lleva ese “algo” especial, y siempre respondo que es la combinación de la fruta fresca con la ralladura de naranja, que potencia todos los sabores. Y es que el secreto no es complicarse, sino usar buenos ingredientes y ponerle cariño. Es una receta que me gusta compartir porque sé que os va a encantar tanto como a nosotros en DailyRecetas.

Ingredientes esenciales para tu Pastel de Naranja

Lista completa de ingredientes clave

Para que este pastel salga de diez, aquí tienes lo que vamos a necesitar. Te recomiendo tenerlo todo a mano antes de empezar, así la preparación será mucho más fluida y divertida. ¡Manos a la obra!

  • 225 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 200 gramos de azúcar granulado
  • 3 huevos grandes
  • 300 gramos de harina de trigo de uso común
  • 1 cucharadita de levadura en polvo (impulsor)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 120 ml de suero de leche (o leche con una cucharadita de zumo de limón)
  • La ralladura de 2 naranjas grandes
  • 60 ml de zumo de naranja recién exprimido
  • 200 gramos de arándanos frescos (o congelados, sin descongelar)
  • Una cucharada de harina extra para los arándanos

Consejos para seleccionar ingredientes frescos

La calidad de los ingredientes es clave en este pastel de naranja. Yo siempre intento usar arándanos frescos cuando es temporada, los noto más jugosos y con un sabor más intenso. Si no, los congelados son una buena opción, pero no los descongeles antes de usarlos. Para las naranjas, busca las que tengan la piel más aromática y que pesen un poco, señal de que tienen mucho zumo. El sabor cítrico es fundamental.

En cuanto a la mantequilla, uso mantequilla sin sal porque me deja jugar mejor con los contrastes del postre y controlar yo misma la cantidad de sal en la receta. Y un truco que aprendí: si no tienes suero de leche, puedes hacer uno casero. Solo tienes que añadir una cucharadita de zumo de limón o vinagre a 120 ml de leche y dejarlo reposar unos 5 minutos. Verás qué bien funciona.

Pasos clave para tu Pastel de Arándano y Naranja

Preparación inicial de la masa perfecta

Empezamos precalentando el horno a 180 grados. Mientras, engrasamos un molde redondo de unos 22-24 centímetros y lo enharinamos ligeramente. A mí me gusta forrar el fondo con papel de horno para que luego desmolde mejor. En un bol grande, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que tengas una crema blanquecina y esponjosa. Este paso es crucial para la textura final de tu pastel de arándano y naranja.

Después, vamos añadiendo los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Si ves que la mezcla se corta un poco, no te preocupes, es normal. Solo sigue batiendo hasta que se integren. En otro bol, mezcla la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Tamizar estos ingredientes secos es un pequeño gesto que marca la diferencia, asegurando que no queden grumos y la masa quede más aireada.

Integrando los sabores de arándano y naranja

Ahora viene la parte de los líquidos y el aroma. Alterna los ingredientes secos con la mezcla de suero de leche y zumo de naranja en el bol de la mantequilla y los huevos. Empieza y termina con los ingredientes secos, batiendo solo hasta que se integren. No queremos trabajar la masa en exceso, para que el pastel de arándano no quede duro. Una vez que la masa esté casi homogénea, incorpora la ralladura de naranja, que le dará un aroma y sabor intensos.

Para los arándanos, tengo un truco que me salvó una vez una cena: pásalos por una cucharada de harina antes de añadirlos a la masa. Esto evitará que se vayan todos al fondo del molde. Incorpóralos suavemente con una espátula, con movimientos envolventes, para que se distribuyan bien por todo el pastel. Este detalle, aunque parezca pequeño, es la clave para que cada porción tenga su buena dosis de fruta.

La cocción ideal del Pastel de Arándano

Una vez que tengas la masa lista con los arándanos bien repartidos, viértela en el molde que teníamos preparado. Extiende la masa de manera uniforme con la espátula. Asegúrate de que no haya huecos y que la superficie esté lo más lisa posible. Este es el momento en que ya empiezas a imaginar el olor que va a salir de tu horno.

Lleva el molde al horno precalentado. Cada horno es un mundo, así que es importante conocer el tuyo. En el mío, siempre lo coloco en la rejilla central. Observar el color y la altura del pastel será nuestra guía. Ya verás qué espectáculo de colores y aromas se forma en tu cocina mientras se hornea esta delicia. Si eres de los que adoran los postres, te animo a probar nuestras magdalenas de manzana y canela, también son un éxito.

Hornea y enfría tu delicioso Pastel

Temperatura y tiempo exacto de horneado

Como te decía, el horno debe estar a 180 grados. El tiempo de horneado para este pastel de arándano y naranja suele ser de unos 50 a 60 minutos, pero puede variar. Yo siempre hago la prueba del palillo: si lo pinchas en el centro y sale limpio, es que ya está listo. Si se dora demasiado por encima antes de tiempo, puedes cubrirlo suavemente con un trozo de papel de aluminio para que no se queme.

Cuando lo hago, Miguel, mi marido, siempre está pendiente del aroma. Si huele bien, sé que todo va por buen camino. Una vez, se me pasó un poco el tiempo y casi se tuesta demasiado. Menos mal que al final el sabor era igualmente bueno, ¡pero casi me da un disgusto! Es importante estar atenta y no desesperarse, que al final la paciencia en la cocina siempre tiene su recompensa.

Cómo enfriar el pastel correctamente

Una vez que el pastel de arándano está horneado y el palillo sale limpio, sácalo del horno y déjalo reposar en el molde durante unos 10-15 minutos. Este tiempo es fundamental para que el pastel se asiente y no se rompa al desmoldar. Después, con cuidado, inviértelo sobre una rejilla para que se enfríe completamente. Es importante que esté frío del todo antes de cortarlo o glasearlo, así la textura será perfecta.

Sé que la tentación de cortarlo caliente es enorme, ¡a mí también me pasa! Pero confía en mí, la espera merece la pena. Si lo cortas antes, puede desmoronarse y no quedará tan bonito. Mientras se enfría, puedes ir preparando un té o un café para acompañarlo, o incluso un chocolate caliente cremoso, como el que tenemos en la web de DailyRecetas. Es el momento perfecto para disfrutar del aroma que inunda tu casa.

Toques finales para el Pastel de Arándano

Glaseado de naranja opcional para mejorar

Aunque el pastel de naranja con arándanos ya es delicioso por sí solo, un glaseado de naranja le da un toque extra que a mí me encanta. Para hacerlo, solo necesitas mezclar unos 100 gramos de azúcar glas con 2-3 cucharadas de zumo de naranja recién exprimido. Remueve bien hasta obtener una consistencia suave y un poco espesa. Puedes añadir más zumo si lo quieres más líquido, o más azúcar si lo prefieres más denso.

Cuando el pastel esté completamente frío, vierte el glaseado por encima. Deja que se escurra por los lados de forma natural, creando un efecto muy bonito. Este glaseado no solo añade un punto extra de dulzor y cítrico, sino que también realza la presentación del pastel de arándano, haciéndolo aún más apetecible. Es como la guinda del pastel, nunca mejor dicho.

Presentación atractiva de tu Pastel

Para la presentación, puedes dejar el pastel tal cual con el glaseado, o si quieres darle un toque más fresco, puedes decorarlo con unas rodajas finas de naranja confitada o unas ramitas de menta fresca. Unos cuantos arándanos extra por encima también quedan preciosos y le dan un aspecto más rústico y apetitoso. Siempre intento que la comida entre por los ojos, y con este pastel, es muy fácil.

Sirve una porción generosa en un plato bonito. Yo siempre lo acompaño con un buen té o café. Es el momento ideal para compartir con la familia o simplemente para darte un capricho. La sencillez de este pastel de arándano y naranja es su mayor encanto, y te aseguro que cada bocado será un placer. Además, una foto de tu pastel para Pinterest seguro que será un éxito.

Secretos para un Pastel de Arándano exitoso

Trucos con arándanos frescos o congelados

El truco de enharinar los arándanos antes de incorporarlos a la masa es fundamental, sobre todo si usas los congelados. Una vez, los eché directamente y se fueron todos al fondo, dejando una capa de arándanos apelmazados. Desde entonces, siempre los paso por un poco de harina. Esto crea una barrera que les ayuda a flotar en la masa durante la cocción, distribuyéndolos de manera uniforme por todo el pastel de arándano.

Si usas arándanos frescos, asegúrate de que estén bien secos después de lavarlos. La humedad extra puede afectar la consistencia de la masa. Y si son congelados, incorpóralos directamente del congelador a la masa, sin descongelar. Así mantendrán su forma y no soltarán demasiado líquido. Verás qué diferencia se nota en el resultado final, el pastel de arándano y naranja te quedará perfecto.

Importancia de la mantequilla a temperatura ambiente

Este es otro de esos pequeños detalles que cambian por completo el resultado de tu pastel de naranja. La mantequilla a temperatura ambiente se bate mucho mejor con el azúcar, creando una base aireada y esponjosa. Si la mantequilla está demasiado fría, no se mezclará bien y la masa puede quedar densa. Si está demasiado blanda o derretida, el aire que incorporamos se perderá.

Así que, saca la mantequilla de la nevera al menos una hora antes de empezar a cocinar, o incluso un poco más si hace frío. Debe estar lo suficientemente suave como para que puedas presionarla con un dedo, pero no derretida. Este pequeño paso garantiza una masa suave y un pastel de arándano con una miga perfecta. La paciencia es una virtud, también en la cocina.

Cómo servir y conservar tu Pastel

Ideas para acompañar cada porción

El pastel de arándano y naranja es tan versátil que se adapta a muchas ocasiones. A mí me encanta servirlo templado con una bola de helado de vainilla, sobre todo en verano. El contraste de temperaturas y sabores es una delicia. También va de maravilla con un poco de nata montada o un yogur griego natural, para darle un toque más ligero. Y por supuesto, con un buen café o un té chai casero para la merienda, es insuperable.

Incluso para un postre de cena, un trocito de este pastel puede ser el broche de oro perfecto. Mis amigos siempre me piden la receta. Y es que la combinación de sabores y esa textura esponjosa son difíciles de olvidar. No hay mejor forma de disfrutar de un momento tranquilo que con un buen trozo de este pastel y tu bebida favorita.

Guarda correctamente tu Pastel de Arándano

Si te sobra algo de este delicioso pastel de arándano y naranja, no te preocupes, se conserva muy bien. Guárdalo a temperatura ambiente, en un recipiente hermético, o cúbrelo con papel film para que no se seque. Así te durará unos 3-4 días sin problema. Si hace mucho calor en casa, o si lleva glaseado con lácteos, es mejor meterlo en la nevera.

También puedes congelarlo en porciones individuales. Para ello, envuelve cada trozo en papel film y luego en papel de aluminio, y guárdalo en un tupper apto para congelador. Cuando quieras disfrutar de él, simplemente sácalo unas horas antes o caliéntalo un poco en el microondas. Es una buena manera de tener siempre a mano un capricho casero.

Preguntas comunes sobre el Pastel de Naranja

¿Puedo sustituir el suero de leche?

¡Claro que sí! Si no tienes suero de leche a mano, no dejes que eso te frene. Como te comentaba antes, puedes hacer un sustituto casero muy fácilmente. Solo tienes que medir 120 ml de leche y añadirle una cucharadita de zumo de limón o vinagre blanco. Remueve un poco y déjalo reposar durante unos 5-10 minutos. Verás cómo la leche se corta ligeramente y adquiere una textura parecida al suero.

Este truco funciona de maravilla para mantener la humedad y la acidez que el suero de leche aporta a la masa, lo que ayuda a activar el bicarbonato de sodio y a que el pastel de naranja quede esponjoso. Es un buen recurso cuando se te olvida comprarlo o si tienes prisa. La improvisación en la cocina a veces nos da las mejores soluciones.

¿Es posible hacer el pastel sin arándanos?

Por supuesto, si los arándanos no son de tu gusto o simplemente no los tienes, puedes hacer el pastel de naranja sin ellos. Seguirá siendo una delicia, con todo el aroma cítrico que le da la ralladura y el zumo. De hecho, antes de empezar a experimentar con los arándanos, lo preparaba así.

Si quieres añadir otra fruta, puedes probar con frambuesas, moras, o incluso trocitos pequeños de manzana o pera. Asegúrate de adaptar la cantidad para que no sobrecargue la masa y, si son frutas que sueltan mucho líquido, puedes enharinarlas también. La base de este pastel es tan rica que permite muchas variaciones, ¡así que anímate a probar!

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